¿Cómo es el movimiento asociativo de personas sordas?
En casi todas las principales ciudades existen organizaciones de personas sordas. Inicialmente se constituyeron como lugares de encuentro y espacios de ocio. No obstante, conforme lo hacía el resto de la sociedad, estas organizaciones también han ido evolucionando hacia la actual promoción de la calidad de vida de este colectivo en todos los ámbitos.
En España podemos observar tres periodos en el desarrollo del movimiento asociativo:
- En un primer momento el objetivo fue la creación de numerosas asociaciones que respondieran a las necesidades básicas de comunicación y convivencia de sus miembros. Esta etapa marca un hito en la coordinación de asociaciones con la creación de la Federación Nacional de Sociedades de Sordomudos de España en 1936.
- Una segunda etapa en la estructuración del movimiento asociativo ha sido la fundación de federaciones, adaptadas al sistema autonómico del Estado español establecido en la Constitución de 1978, que se reestructuran con la transformación de esta Federación en Confederación Nacional de Sordos de España en 1983. En esta etapa destaca el gran esfuerzo realizado por el movimiento asociativo en la promoción cultural de las personas sordas.
- La tercera época comienza en la década de los 90 cuando las diversas entidades que trabajan por la mejora de la calidad de vida del colectivo van adquiriendo relevancia en el panorama social, a través de la prestación de servicios, la cooperación con entidades públicas y privadas y la lucha por derechos básicos tales como supresión de barreras de comunicación, reconocimiento oficial de la Lengua de Signos y acceso en igualdad de condiciones a la formación y al empleo.
La Confederación Nacional de Sordos de España (CNSE), una organización sin ánimo de lucro que atiende y canaliza los intereses de las personas Sordas y sus familias en España, es la entidad en la que se vertebra el movimiento asociativo de personas sordas; a ella se encuentran afiliadas Federaciones o Asociaciones regionales, que a su vez están formadas por otras organizaciones locales (en la actualidad la CNSE está integrada por más de 120 miembros ordinarios y colaboradores).
Nacida en 1936, la CNSE se ha ocupado desde su creación de incentivar la participación social de un colectivo que, históricamente, ha sido excluido y marginado de la sociedad. Declarada de interés público, atiende cualquier necesidad relacionada con el colectivo de personas sordas y sus familias, estén o no afiliadas a las distintas asociaciones y federaciones que la componen.
Es miembro fundador y ordinario de la Unión Europea de Sordos (EUD) y de la Federación Mundial de Sordos (WFD). En el ámbito estatal, la CNSE está representada en el Consejo Estatal de Personas con Discapacidad, Patronato y Comisión Permanente de la Fundación ONCE, Comité Español de Representantes de Minusválidos (CERMI), Foro para la Atención Educativa a Personas con Discapacidad y Plataforma de ONG’s de Acción Social.
Las funciones principales de la CNSE son:
- Reclamar ante los poderos públicos el reconocimiento legal de la Lengua de Signos.
- Representar a la Comunidad Sorda en todos los foros internacionales y nacionales de los que forma parte.
- Actuar como entidad consultiva ante la Administración española.
- Impulsar y difundir el conocimiento, promoviendo y participando en proyectos de investigación y desarrollo relacionados con la Comunidad Sorda.
- Prestar servicios a las personas sordas, sus familias y los profesionales relacionados con ellas.
Para ello trabaja con las siguientes líneas de actuación:
- Promoción de la Lengua de Signos Española (LSE).
- Educación.
- Formación y empleo.
- Promoción de la accesibilidad a la comunicación, a la información y a las nuevas tecnologías.
- Igualdad de oportunidades y participación ciudadana.
- Fortalecimiento del movimiento asociativo de personas sordas.
Por otra parte, la Fundación CNSE para la Supresión de las Barreras de Comunicación, es una entidad de ámbito estatal, con personalidad jurídica propia, sin ánimo de lucro y constituida con carácter indefinido por la CNSE. Esta organización nace el 1 de marzo de 1998 con el fin de hacer frente a las situaciones de exclusión social a las que se ve sometido el colectivo de personas sordas, así como promover una serie de recursos que faciliten, en la medida de lo posible la eliminación de todas aquellas situaciones que provocan la exclusión.
Estadísticas
La cifra de personas sordas en España, estimada en la última encuesta del INE, ronda el millón de personas (967.445).
Se estima que el número de usuarios/as de la Lengua de Signos en España supera las 400.000 personas. Entre estos usuarios/as no sólo figuran las personas sordas sino todas aquellas que por razones familiares, afectivas o laborales han aprendido dicha lengua.
Según datos del año 2001, en nuestro país hay aproximadamente 500 Intérpretes de Lengua de Signos acreditados oficialmente que realizan alrededor de 40.000 servicios anuales. Los ámbitos y situaciones donde trabajan estos profesionales son tan diversos como los obstáculos y barreras de comunicación que encuentran las personas sordas: desde los centros de enseñanza, hasta las administraciones públicas, pasando por hospitales, comisarías, juzgados o espacios culturales.
Sin embargo, España está aún muy lejos de alcanzar la media europea en lo que a servicios de interpretación se refiere. Mientras que otros países europeos, hay un/a Intérprete por cada diez personas sordas, en nuestro país la proporción es de un/a Intérprete por cada 221 personas.
Fuente: Fundación CNSE.
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