¿Qué es la Lengua de Signos española (LSE)?
La Lengua de Signos surge de forma espontánea en contacto con los demás, desde la experiencia visual que se tiene des entorno. La Lengua de Signos ha sido objeto de numerosas investigaciones que constatan su carácter no universal (cada país o cada región tiene su propia Lengua de Signos). Su estructuración tiene los mismos niveles lingüísticos que las lenguas orales (aunque con unas características propias que la diferencian) y está demostrada su eficacia como instrumento para el desarrollo lingüístico, social, cognitivo y afectivo-emocional de la persona sorda.
Las características más importantes de las Lenguas de Signos son:
- Utilizan el canal visual y gestual, frente a las lenguas orales que utilizan el canal auditivo y oral.
- Las manos, los brazos, el tronco y el rostro son los órganos de articulación.
- La palabra o unidad mínima con sentido es el signo.
- La articulación de estos signos está constituida por siete parámetros formacionales:
- la configuración y forma que adoptan las manos,
- el movimiento que realizan,
- la orientación que adoptan,
- el punto de contacto con el cuerpo,
- el lugar de articulación del signo lingüístico,
- el plano en el que se coloca el signo y
- los componentes no manuales (la expresión facial).
Además de su dimensión fonológica se determinan: la dimensión morfosintáctica (el uso específico del espacio y la simultaneidad a la hora de signar); la dimensión semántica; y el uso o pragmática del lenguaje (las Lenguas de Signos son igualmente válidas para transmitir conocimientos como para declamar poesía).
Aunque existen diversas teorías acerca del momento en que surgieron las Lenguas de Signos, podemos señalar que, por ejemplo, ya Platón en su “Crátilo” comenta su naturalidad y plasticidad.
Puede decirse que los estudios científicos y rigurosos sobre las Lenguas de Signos surgen en la década de los sesenta, concretamente en el año 1960, con el lingüista William Stokoe y la publicación de su investigación "Sign language structure: an outline of the visual comunication systems of the American Deaf". Este estudio provocó una auténtica revolución, no sólo en el ámbito de la lingüística, sino también en la concepción que hasta el momento se tenía de la sordera. Stokoe demostró a través de su investigación, que la ASL (Lengua de Signos Americana) cumplía con todas las características propias de los sistemas de signos lingüísticos. Le siguieron numerosas investigaciones de este tipo para las diversas Lenguas de Signos en todo el mundo.
En 1992, María Ángeles Rodríguez leyó su tesis sobre la Lengua de Signos Española (LSE), el primer estudio descriptivo de esta lengua en nuestro país. En la actualidad existen numerosas universidades que han creado grupos de investigación sobre la LSE: entre otras, Alicante, Valencia, A Coruña, Vigo, Santiago de Compostela, Valladolid, La Laguna o Barcelona.
Cada vez son más numerosos los ámbitos en los que la LSE está presente, confiriendo así, en términos lingüísticos, cierto carácter de lengua normalizada. En el ámbito académico, con la progresiva inclusión de la LSE en los diversos niveles educativos (experiencias bilingües en Lengua de Signos y la lengua estatal o autonómica) o la puesta en marcha del Ciclo Formativo de Grado Superior en Interpretación de la Lengua de Signos; el contexto jurídico y clínico, o el de los medios de comunicación como la televisión y el cine, son espacios en los que la LSE también se está desarrollando.
Ante el creciente uso de la LSE, el Departamento de Investigación y Materiales de la Fundación CNSE trabaja en la elaboración de materiales sobre LSE y diversos aspectos relacionados con la Comunidad Sorda, así como en la promoción de investigaciones científicas donde la LSE es objeto de estudio.
Sin embargo, sigue existiendo cierto desconocimiento social que distorsiona el valor y significado de las Lenguas de Signos. La Comunidad Sorda sigue trabajando en la desmitificación de ciertas creencias populares:
IDEAS ERRÓNEAS EN TORNO A LA LENGUA DE SIGNOS
- ¿La Lengua de Signos es mimo? El mimo es un recurso estilístico que puede ser usado con facilidad por las personas sordas, pero decir que la Lengua de Signos es sólo mimo equivale a decir que la lengua oral son sólo onomatopeyas.
- ¿Las Lenguas de Signos son sistemas artificiales de comunicación o aumentativos de las lenguas orales?. No. A menudo se cree que las Lenguas de Signos tienen como único objeto apoyar el aprendizaje de la lengua oral obviando que esta lengua tiene valor por sí misma.
- ¿La Lengua de Signos se reduce al alfabeto dactilológico?. No. Hay personas que aún piensan que las Lenguas de Signos son simples representaciones del alfabeto dactilológico pero el alfabeto dactilológico es sólo un recurso que consiste en representar cada una de las letras del alfabeto mediante la forma o configuración de la mano. Este sistema es solamente utilizado por las Comunidades de Sordos en contextos muy restringidos, tal es el caso de los nombres propios que no son significativos entre sus usuarios/as o cuando aún no tiene un signo que represente un concepto.
¿La Lengua de Signos es universal?. Es un error muy extendido el considerar que estas lenguas tienen un carácter universal. Es obvio que comunidades de Sordos tan alejadas geográfica y culturalmente como pudiera ser el caso de España e Islandia, presenten sistemas lingüísticos completamente diferentes. Incluso en el estado español podríamos hablar de dos lenguas: La LSE y la LSC de uso tan sólo en Cataluña. Por otra parte, en una misma lengua hay variedades lingüísticas, especialmente en el léxico, como por ejemplo, la que se utiliza en Asturias, frente a la utilizada en Comunidades como Murcia o Aragón.
Fuente: Fundación CNSE.
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